miércoles, 26 de noviembre de 2008

CRISIS ¿Liberal?

Visto lo visto sobre la intervención del sector público en cada sector, la información que nos invade desde los periódicos días tras día y lo comentado hoy en clase sobre liberales y keynesianos, he decidido intentar como con las otras entradas "salvar el mundo".

Dado el contexto de crisis en el que nos encontramos puede parecer que un debate entre posturas liberales y keynesianas sea innecesario y que cualquier defensor del libre mercado vaya representar un papel de personaje anticuado estilo “Cuéntame”. Sin embargo esto no es así.

Resulta tópico afirmar que el culpable de todo es el neoliberalismo salvaje. Decir que en realidad estamos asistiendo a los estertores de una época marcada por el consenso social demócrata en la cual el Estado asume a la vez los papeles de regulación y redistribución de la riqueza generada por la sociedad en un contexto de amplia, aunque vigilada, libertad económica es algo mas sencillo de lo que parece. Hace ya un tiempo que han empezado a oírse voces entre algunos de los dirigentes políticos (Zapatero por ejemplo) anunciando que lo que está ocurriendo significa el fin del neoliberalismo y el triunfo de la visión socialdemócrata porque, al final, ha tenido q ser el Estado el que salga al quite. Pero, con lo que gusta llamar impropiamente como neoliberalismo, ¿no existía el Estado ni hacía nada en lo financiero y fuera de él antes de la crisis? Sencillo de comprobar con algunos ejemplos:

    1. Antes de la crisis financiera la deuda pública española superaba el 35% de todo el PIB nacional, algo aunque demostrativo no tan elocuente como los datos del “paraíso” del libre mercado. La deuda correspondiente al sector financiero de los Estados Unidos de América saltó del 83% del PIB en 1980 hasta un nada despreciable 116% en 2007
    2. No hay mercado que no esté regulado por el Estado hasta en los mínimos detalles
    3. Las tarifas energéticas más convencionales que llegan a los hogares y a las empresas están fijadas por el Gobierno, no por el mercado. Prueba de la crisis sería un descenso del 1,7 % en el mes de octubre comparando el año pasado. Los impuestos sobre hidrocarburos son de tal magnitud que superan el 60% del precio de las gasolinas que ponemos en nuestros vehículos
    4. Es curioso que por cada transacción elemental que hace la gente entre sí hay que destinar un 16% al Estado, sin que se tenga noticia de q haya participado en la transacción
    5. En España los impuestos se comen un 60,2 por ciento de los beneficios empresariales (según un informe elaborado por el Banco Mundial y el PricewaterhouseCoopers (PwC), lo que nos situaría en el puesto 152 de los 181 estudiados o como el tercer país con mayor carga fiscal para las empresas de los países más industrializados.

Si todavía después de esto tiene alguien dudas acerca de si el Estado no estaba y ahora si debe estar espero que siga leyendo. Solo en lo referente a la actividad financiera, (principal afectado de la crisis) Gobiernos, Bancos Centrales y muy diversas comisiones son las que se encargan de regular, de inspeccionar, supervisar e incluso de detener tal actividad si estiman que es lo correcto. Es muy importante destacar que hasta lo más básico en la economía como es el precio del dinero, lo fija una autoridad monetaria designada por la clase política, y no por el pueblo. Y por tanto, esta situación de mezcla en la que vivimos en la que Mercado y Estado se entrelazan carece de sentido afirmar que sólo el mercado es el culpable de algo de tal envergadura.
Ahora una vez demostrada la altísima presencia del Estado en cualquier economía “liberal” podemos hacernos esta otra pregunta: “¿Por qué hemos decidido bautizar a la crisis como enorme fallo de mercado cuando lo que de verdad la ha producido han sido fallos del Estado?”

Son varias las causas de la presente crisis financiera y las tres más inmediatas corresponden, no al modelo de la oferta y la demanda, sino a la actuación del Estado en la Economía:

    1. La política estatal de promover el endeudamiento para adquirir viviendas por parte de sectores que no contaban con los niveles de ahorro suficientes: Múltiples fueron las acciones regulatorias del gobierno y del Congreso Norteamericano que promovieron estas conductas irresponsables. Estas hipotecas no constituyeron otra cosa q “hipotecas sociales” que, al estar subsidiadas, representaron alteraciones en los precios relativos y generaron desviación de las decisiones de los sectores económicos. (Algo muy habitual cuando se produce intervencionismo)

    2. Pésima política monetaria impulsada por el Banco de la Reserva Federal: La política monetaria fue expansiva en los periodos de menos actividad pero en los años del boom y precedentes a la crisis produjo un efecto artificial de bajada de los tipos de interés, fomentando al resultar muy barato un exceso de endeudamiento. Tanto, que la deuda correspondiente a las familias estadounidenses pasó de representar un 70% del PIB en 2000 a alcanzar el 100% del PIB en 2007

    3. Fallo del Estado como Regulador del Mercado Financiero: El Estado tiene la misión de asegurar la transparencia de la actividad financiera para q los agentes dispongan de la mayor información posible y la misión de poseer un sistema de señales que permita advertir las situaciones de liquidez e insolvencia e internalizar los posibles problemas de dichos agentes.

Una vez vistas las más que posibles causas de la crisis es hora de buscar algún tipo de solución. Y aunque históricamente se haya visto que las crisis tienen menos pérdidas y se solucionan más rápido con el liberalismo es el momento de utilizar ambos modelos por complicado que sea.

Desde amplios sectores progresistas, se tiene la idea equivocada de q los liberales son partidarios de permitir la crisis financiera seguir su curso y dejar las fuerzas del mercado realizar su ajuste. Es un planteamiento erróneo pues los liberales siempre han abogado por la intervención del Estado cuando ésta era imprescindible para evitar el desplome del sistema de pagos. La mayor diferencia entre los dos se encontraba y se encuentra en la consideración de cual es el régimen monetario mas adecuado para reducir la posibilidad de que ocurran episodios de riesgo sistémico. Resultaría muy acertado distinguir entre dos tipos de crisis, la pseudo-crisis (cualquier caída de índices bursátiles, quiebra de una empresa …) y la crisis financieras reales. Es en las segundas cuando el gobierno debe actuar y no en las primeras, pues su misión es evitar que se convierta en un problema sistémico y amenace con destruir el mecanismo de pagos de la economía (en parte ha ocurrido con las subprimes al extenderse al mercado interbancario y q ha provocado una contracción de la liquidez y del crédito global).

Ante esta situación confiar solo en el sector privado es algo muy arriesgado, y aunque esaestrategia finalizase con éxito nadie sabría realmente su coste. Por tanto si la intervención es justificada, esta debe hacerse de manera rápida, transparente y proporcionada. Solo de este modo resultaría efectiva y como de costumbre no ha sido el caso. La reserva Federal y del Tesoro no ha cumplido ninguno de esos criterios y ha preferido lanzar señales equívocas a los agentes económicos, lo que ha debilitado además la capacidad autorreguladora del propio sistema financiero. Debido a esto el Gobierno se ha visto obligado a subir cada vez mas su apuesta intervencionista en intentos desesperados por restaurar la confianza que él mismo ayudó a perder.

Por último citar dos aspectos que pueden resumir en parte todo el texto. El Teorema de Madison : “Las intervenciones causan problemas q desencadenan una nueva demanda de intervenciones para corregirlos”. Y una cita de uno de los mas famosos liberales, Richard Posner: “Estoy de acuerdo con [Gary] Becker en que el capitalismo sobrevivirá la crisis actual, incluso aunque lleve a una depresión económica mayor (lo cual puede quedar sin ocurrir). Sobrevivirá porque no hay alternativa que no esté desacreditada. Las alternativas de el sóviet, el maoísmo, ‘el corporativismo’ (fascismo italiano), Cuba y Venezuela, entre otras, son poco atractivas, por decir poco”

martes, 11 de noviembre de 2008

Bienvenido al Mercado Laboral

Este trabajo de mínima investigación ha sido de mucho provecho, no solo ha servido para bajarme de la nube fantasiosa universitaria sino para además deprimirme un poco por estudiar lo que estudio.

        Viendo varias páginas y periódicos con ofertas de empleo me he dado cuenta de que el puesto de teleoperador debe ser uno de los más completos (está en todas las secciones desde contabilidad y finanzas hasta marketing pasando por ingenierías), pero también, de que lo tengo muy difícil para conseguir el empleo de mis sueños para el año 2014.

        Mi idea desde que empecé la carrera era la de llegar a ser lo antes posible (repito, lo antes posible) director de marketing en el sector automovilístico, es decir, tratar de representar a una empresa de coches y para ello tener q llevar con mucho esfuerzo el mejor de sus productos. Sin embargo, los resultados de la búsqueda me han demostrados que ese sueño de momento queda muy lejos y además que ni siquiera en la coyuntura de la crisis se me pase por la cabeza trabajar en ese sector. Por tanto, he tenido que readaptar mis aspiraciones a lo que el mercado ofertaba. Entre muchas opciones finalmente me he decantado por una cuasi perfecta:

 Responsable de Marketing: Empresa confidencial; Lcdo. o diplomado en Ciencias Empresariales, económicas o marketing, siendo responsable del mismo y contando con un equipo de 3 personas, con una experiencia de entre 2 y 5 años, SALARIO 25000- 29000

           Lo de empresa confidencial puede mosquear, pero también suena interesante decir que trabajas en una “empresa confidencial”. Este trabajo al igual que todos los que se parecen un poco al de mis sueños requiere tener una experiencia mínima de 2 años y generalmente superior a 5. Por lo que intentar aspirar a este puesto nada más salir de la universidad supondría haber estado de becario mientras estudio. Además de la experiencia el requisito más común son los idiomas. Todo puesto exige tener un nivel alto de inglés y recomienda algún otro lenguaje comunitario. Estos son escollos naturales y normales para hacer la criba, pero además está el de la localización. El puesto ideal puede estar en Madrid, en Cataluña o en Andalucía, y por tanto de nosotros dependerá si cambiamos todo por ello.

  Aparte de este puesto que realmente es el que ahora mismo intentaría conseguir, he encontrado otros bastante interesantes :  Director de marketing para natioins Group, Support marketing online para Adecco, marketing manager para Cantenon Sociedad Anónima o afíliate partnerships manager para euroconsulting Partners. Eso sí, todos con características similares y bien pagados.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

El Economista Camuflado!!!

El Economista Camuflado puede parecer el título de una película de guerra en la que un economista (cachas, guapo y hoy dia de la victoria de Obama, negro) cansado del mundo en el que vive se revela ante todo y ante todos y salva a la humanidad de los malos (apodados Starbucks o Seven Eleven) que quieren someternos a precios abusivos. Sin embargo, no es más que un libro, aunque en parte trate también de salvarnos de los malos.

Tim Harford hace en esta ocasión de salvador nuestro y comienza con uno de los temas que más nos afecta en el día a día. El economista en el capítulo “¿Quién paga tu café?”, explica el malvado poder de la escasez. Verdadero culpable de los altos precios que tienen los Sturbucks a la salida de los metros por ejemplo o del suplemento que tienen las tiendas más cercanas a los lugares de negocios. Con éste consigue, al mismo tiempo que nos diagnostica la enfermedad, proponernos el remedio que pueda hacer que salgamos de la masa que no atiende a estos detalles.

Otro “malo” del cual podemos escapar gracias a nuestro héroe económico es a los engaños o picardías que nos ponen siempre los supermercados. En este capítulo 2 “Lo que los supermercados no quieren que sepas” nos abre los ojos y nos otorga una oportunidad real, tanto de salvar las trampas como de asumirlas cual borregos hasta ahora. Por esto y aunque no fuese el título de una película tal vez si que se merezca una…

El Economista Camuflado: ¿¡Errores?!


El economista camuflado es un libro de economía perfecto para todos los lectores. Desde los expertos economistas que sabrán apreciar mejor los argumentos del ensayo, hasta los mas desconocedores del tema que quieren ahorrarse un dinero en sus compras pueden llegar a disfrutar de él.

  Es un libro que sufre tal vez una evolución muy acusada pero sin anunciar. Pasa rápidamente, como de una página a otra, de la microeconomía a la macroeconomía. La primera media parte es amena, curiosa e incluso engancha (curioso siendo un ensayo económico), mientras que la segunda es una parte mas farragosa y más plagada de conocimientos que se escapan del alcance de la mayoría. La parte microeconómica es la parte en la que el autor realmente hace de economista camuflado y nos revela los secretos del pequeño gasto. Consigue q devoremos la obra en busca de mas de las trampas económicas q nos ponen los economistas y que nos mimeticemos con sus ideas. La parte macroeconómica en cambio ya hace necesaria una mente adaptada a determinados términos económicos y por eso no resulta tan agradable de leer.

 El primero de los pequeños problemas que puede tener el libro es el de hacer excesivas alusiones al mundo de la verdad y por tanto al comercio que se lleva acabo en él. En el tema 3 expone un mundo en el que todo el mundo sepa las condiciones de oferta y demanda de los otros y por tanto el precio sea justamente el que se establecería con el Libre Mercado. En ese mundo en el que nadie puede mentir se desarrolla una actividad económica perfecta, aunque también muy alejada de la realidad. Sin embargo Tim Harford usa el libre mercado como remedio de absolutamente todo, incluso de lo que no tiene. Además para apoyar estas hipótesis no desarrolla todas las variables o todas las posibilidades, sino que expone justo lo necesario para demostrar que tiene la razón que quiere tener.

El probablemente segundo pequeño problema, sea el que tuvo al intentar explicar el porqué de la pobreza en los países pobres. El autor tomó de ejemplo Camerún (es cierto que si fue el país que visitó y para el cual tanto le costo conseguir el visado, no hablar de él sería estúpido), pero tal vez errase en su elección. Puede ser q Camerún tenga como principal problema el de la corrupción durante muchos años, pero hay otros países que no tienen ese problema como mayor causante de sus desajustes. Por poner ejemplos, se puede mencionar algún país latinoamericano como Bolivia o Argentina, cuya situación (sin tener del todo que ver con la corrupción), obliga incluso a nacer a los bebes con su trabajo ya endeudado. Es una buena explicación para una parte de los países, pero también es cierto que pudo ser utilizada de manera exagerada y demasiado amplia. Por tanto lo unico creo que me queda por decir es lo q Tim Harford escribió en este capítulo; “Como de costumbre, he estado simplificando demasiado las cosas”.