
El economista camuflado es un libro de economía perfecto para todos los lectores. Desde los expertos economistas que sabrán apreciar mejor los argumentos del ensayo, hasta los mas desconocedores del tema que quieren ahorrarse un dinero en sus compras pueden llegar a disfrutar de él.
Es un libro que sufre tal vez una evolución muy acusada pero sin anunciar. Pasa rápidamente, como de una página a otra, de la microeconomía a la macroeconomía. La primera media parte es amena, curiosa e incluso engancha (curioso siendo un ensayo económico), mientras que la segunda es una parte mas farragosa y más plagada de conocimientos que se escapan del alcance de la mayoría. La parte microeconómica es la parte en la que el autor realmente hace de economista camuflado y nos revela los secretos del pequeño gasto. Consigue q devoremos la obra en busca de mas de las trampas económicas q nos ponen los economistas y que nos mimeticemos con sus ideas. La parte macroeconómica en cambio ya hace necesaria una mente adaptada a determinados términos económicos y por eso no resulta tan agradable de leer.
El primero de los pequeños problemas que puede tener el libro es el de hacer excesivas alusiones al mundo de la verdad y por tanto al comercio que se lleva acabo en él. En el tema 3 expone un mundo en el que todo el mundo sepa las condiciones de oferta y demanda de los otros y por tanto el precio sea justamente el que se establecería con el Libre Mercado. En ese mundo en el que nadie puede mentir se desarrolla una actividad económica perfecta, aunque también muy alejada de la realidad. Sin embargo Tim Harford usa el libre mercado como remedio de absolutamente todo, incluso de lo que no tiene. Además para apoyar estas hipótesis no desarrolla todas las variables o todas las posibilidades, sino que expone justo lo necesario para demostrar que tiene la razón que quiere tener.
El probablemente segundo pequeño problema, sea el que tuvo al intentar explicar el porqué de la pobreza en los países pobres. El autor tomó de ejemplo Camerún (es cierto que si fue el país que visitó y para el cual tanto le costo conseguir el visado, no hablar de él sería estúpido), pero tal vez errase en su elección. Puede ser q Camerún tenga como principal problema el de la corrupción durante muchos años, pero hay otros países que no tienen ese problema como mayor causante de sus desajustes. Por poner ejemplos, se puede mencionar algún país latinoamericano como Bolivia o Argentina, cuya situación (sin tener del todo que ver con la corrupción), obliga incluso a nacer a los bebes con su trabajo ya endeudado. Es una buena explicación para una parte de los países, pero también es cierto que pudo ser utilizada de manera exagerada y demasiado amplia. Por tanto lo unico creo que me queda por decir es lo q Tim Harford escribió en este capítulo; “Como de costumbre, he estado simplificando demasiado las cosas”.
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